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CONTENIDOS |
| DANIEL SANCHEZ, HIJO ADOPTIVO DE SIGÜENZA |
| DON DANIEL SANCHEZ, HIJO ADOPTIVO DE SIGÜENZA |
| JUAN ANTONIO SÁNCHEZ DOMÍNGUEZ, IN MEMORIAM |
| JUAN JOSE ASENJO, NUEVO ARZOBISPO COADJUTOR DE SEVILLA |
| MARIANO CANFRÁN LUCEA |
| MARIANO DE LA CONCEPCIÓN TORREIRA |
| PILAR MARTÍNEZ TABOADA |
| BLANCA MUÑOZ GONZALO |
| FERMIN SANTOS - CENTENARIO DE SU NACIMIENTO |
| JOSÉ ROMANILLOS VEGA Y EL MUSEO DE LA VIHUELA |
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DANIEL SANCHEZ, HIJO ADOPTIVO DE SIGÜENZA |
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Don Daniel Sánchez, Hijo Adoptivo de Sigüenza
Sigüenza vivió recientemente un acontecimiento especialmente entrañable y emotivo: el nombramiento como Hijo Adoptivo de la ciudad de Daniel Sánchez Domínguez, don Daniel, impulsor de la Fundación Abriendo Camino y artífice de muchas de las actividades pensadas para los jóvenes que se han desarrollado en Sigüenza en los últimos 30 años. El homenaje, sincero y sentido por todos los presentes, dejó patente la popularidad de don Daniel en la ciudad y el cariño que todo el mundo le profesa. La Fundación Martínez Gómez-Gordo quiso también estar presente y participar en el homenaje de quien ha volcado su vida en servir a los demás. Modesto como siempre, Daniel Sánchez ha dejado claro que "para mi nombrarme Hijo Adoptivo es un honor, pero para mi el honor son todos aquellos que han colaborado conmigo". "Mi gloria", añade en unas declaraciones realizadas en el periódico Nueva Alcarria, "son los que han colaborado conmigo, los que me han ayudado, y luego en la parroquia todos los seminaristas que venían de catequistas y colaboraban mucho". Nacido en la localidad de Setiles, llegó a Sigüenza hace más de tres décadas para dedicarse al sacerdocio, primero en la Catedral y después en la parroquia de Santa María. Pronto demostró su interés por hacer que la juventud participara activamente tanto en la vida social como en los actos religiosos, y en 1970 organizó las primeras Pascuas juveniles de España con los maristas. Fue también pionero cuando, en 1973, comenzó a impartir formación para jóvenes de 16 a 18 años, que recibieron los primeros certificados oficiales de estudios y tuvieron la oportunidad de asistir en Sigüenza a conferencias impartidas por profesores de las universidades de Madrid y Barcelona, entre otras. Como impulsor de la Fundación Abriendo Camino, se ha volcado en acercar la cultura a los jóvenes. Para conseguirlo apostó por algo tan innovador en la época como sacar la cultura de sus salas habituales y llevarla hasta los campamentos y los cursillos que celebraban en el pantano de Entrepeñas. En los 30 años que han pasado desde que la Fundación comenzó su andadura, don Daniel ha recorrido todos los campamentos del país, en los que han participado más de 14.000 chicos y chicas. La dinámica es sencilla. Como explica el padre Sánchez en la entrevista publicada en Nueva Alcarria, "cada año está dedicado a un objetivo especial, lo preparo cuidadosamente y luego se lo doy a los que he nombrado directores. Ellos lo estudian y tenemos tres reuniones. Se estudia entre los más de 70 monitores que van. En noviembre tenemos una reunión, luego en febrero y finalmente en abril nos juntamos otra vez para estudiar el sistema pedagógico a utilizar", detalla. Abriendo Camino celebra dos campamentos cada año, uno en julio para niños y niñas de 7 a 10 años y otro a mediados de agosto para chicos y chicas de 10 a 15 años. Para Daniel Sánchez es "un honor" haber sido nombrado Hijo Adoptivo de Sigüenza por parte del Ayuntamiento de la ciudad, desde donde señalan que "a don Daniel le gusta el tratar directo, la comunicación con la gente, la mistad, hablar con todos, la confianza. Para él es una riqueza inmensa el saludo y el trato con la gente, cultiva mucho estar con los demás. Pisa terreno firme, a pie de calle. Pocas personas alcanzan en Sigüenza el perfil de popularidad conseguido por don Daniel Sánchez Domínguez, sacerdote de oficio y vocación, brillante tenor por afición".
El alcalde de Sigüenza, Francisco Domingo, ha querido resaltar, en declaraciones a Nueva Alcarria, la bondad de Daniel Sánchez y el impresionante esfuerzo desplegado en los últimos años, no sólo en las parroquias de Sigüenza, sino a lo largo de su vida y, principalmente, a través de la Fundación Abriendo Camino. "Es una persona muy querida en Sigüenza, a cualquiera que le preguntes hablará bien de don Daniel. Lleva muchos años entre nosotros y desde el Ayuntamiento hemos querido hacer un reconocimiento a la labor desarrollada por Daniel Sánchez en la Iglesia y en beneficio no sólo de la diócesis, sino de todo el pueblo de Sigüenza y especialmente de los jóvenes.
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DON DANIEL SANCHEZ, HIJO ADOPTIVO DE SIGÜENZA |
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Don Daniel Sánchez, Hijo Adoptivo de Sigüenza
Sigüenza vivió recientemente un acontecimiento especialmente entrañable y emotivo: el nombramiento como Hijo Adoptivo de la ciudad de Daniel Sánchez Domínguez, don Daniel, impulsor de la Fundación Abriendo Camino y artífice de muchas de las actividades pensadas para los jóvenes que se han desarrollado en Sigüenza en los últimos 30 años. El homenaje, sincero y sentido por todos los presentes, dejó patente la popularidad de don Daniel en la ciudad y el cariño que todo el mundo le profesa. La Fundación Martínez Gómez-Gordo quiso también estar presente y participar en el homenaje de quien ha volcado su vida en servir a los demás. Modesto como siempre, Daniel Sánchez ha dejado claro que "para mi nombrarme Hijo Adoptivo es un honor, pero para mi el honor son todos aquellos que han colaborado conmigo". "Mi gloria", añade en unas declaraciones realizadas en el periódico Nueva Alcarria, "son los que han colaborado conmigo, los que me han ayudado, y luego en la parroquia todos los seminaristas que venían de catequistas y colaboraban mucho". Nacido en la localidad de Setiles, llegó a Sigüenza hace más de tres décadas para dedicarse al sacerdocio, primero en la Catedral y después en la parroquia de Santa María. Pronto demostró su interés por hacer que la juventud participara activamente tanto en la vida social como en los actos religiosos, y en 1970 organizó las primeras Pascuas juveniles de España con los maristas. Fue también pionero cuando, en 1973, comenzó a impartir formación para jóvenes de 16 a 18 años, que recibieron los primeros certificados oficiales de estudios y tuvieron la oportunidad de asistir en Sigüenza a conferencias impartidas por profesores de las universidades de Madrid y Barcelona, entre otras. Como impulsor de la Fundación Abriendo Camino, se ha volcado en acercar la cultura a los jóvenes. Para conseguirlo apostó por algo tan innovador en la época como sacar la cultura de sus salas habituales y llevarla hasta los campamentos y los cursillos que celebraban en el pantano de Entrepeñas. En los 30 años que han pasado desde que la Fundación comenzó su andadura, don Daniel ha recorrido todos los campamentos del país, en los que han participado más de 14.000 chicos y chicas. La dinámica es sencilla. Como explica el padre Sánchez en la entrevista publicada en Nueva Alcarria, "cada año está dedicado a un objetivo especial, lo preparo cuidadosamente y luego se lo doy a los que he nombrado directores. Ellos lo estudian y tenemos tres reuniones. Se estudia entre los más de 70 monitores que van. En noviembre tenemos una reunión, luego en febrero y finalmente en abril nos juntamos otra vez para estudiar el sistema pedagógico a utilizar", detalla. Abriendo Camino celebra dos campamentos cada año, uno en julio para niños y niñas de 7 a 10 años y otro a mediados de agosto para chicos y chicas de 10 a 15 años. Para Daniel Sánchez es "un honor" haber sido nombrado Hijo Adoptivo de Sigüenza por parte del Ayuntamiento de la ciudad, desde donde señalan que "a don Daniel le gusta el tratar directo, la comunicación con la gente, la mistad, hablar con todos, la confianza. Para él es una riqueza inmensa el saludo y el trato con la gente, cultiva mucho estar con los demás. Pisa terreno firme, a pie de calle. Pocas personas alcanzan en Sigüenza el perfil de popularidad conseguido por don Daniel Sánchez Domínguez, sacerdote de oficio y vocación, brillante tenor por afición".
El alcalde de Sigüenza, Francisco Domingo, ha querido resaltar, en declaraciones a Nueva Alcarria, la bondad de Daniel Sánchez y el impresionante esfuerzo desplegado en los últimos años, no sólo en las parroquias de Sigüenza, sino a lo largo de su vida y, principalmente, a través de la Fundación Abriendo Camino. "Es una persona muy querida en Sigüenza, a cualquiera que le preguntes hablará bien de don Daniel. Lleva muchos años entre nosotros y desde el Ayuntamiento hemos querido hacer un reconocimiento a la labor desarrollada por Daniel Sánchez en la Iglesia y en beneficio no sólo de la diócesis, sino de todo el pueblo de Sigüenza y especialmente de los jóvenes.
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JUAN ANTONIO SÁNCHEZ DOMÍNGUEZ, IN MEMORIAM |
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JUAN ANTONIO SÁNCHEZ DOMÍNGUEZ, IN MEMORIAM
Como antiguo miembro del Orfeón Donceli participe en el Homenaje a don Juan Antonio Sánchez Domínguez, celebrado en la ermita de San Roque de Sigüenza, el pasado 19 de Enero. Rodeado de fotografías que recordaban las actuaciones de la Escolanía y del Orfeón, en ese acto solemne, le impusieron la medalla de Alfonso X el Sabio concedida por el rey don Juan Carlos en consideración a sus muchos méritos. En dicho acto, leí emocionada este texto, que más tarde le envié, como él mismo me pidió. Acto en el que se presentó el libro editado para la ocasión titulado: "La Escolanía y el Orfeón Donceli. Imágenes y testimonios". Aquella celebración concluyó con una comida de hermandad en el Parador de Turismo, en la que don Juan Antonio agradeció en persona a cada uno de los asistentes su presencia. Fue la última vez que dirigió a los antiguos miembros de su Escolanía y de su Orfeón en un improvisado concierto que fue el broche final de un día inolvidable y ya irrepetible. Sirvan hoy mis palabras de entonces como sentido homenaje personal y como pésame a toda su familia.
EL ORFEÓN DONCELI
Homenaje a Don Juan Antonio. Sigüenza, 19 de enero, 2008
Cuando se fundó el Orfeón yo era una niña, una de las pequeñas del coro. Por aquel entonces no podía comprender completamente el significado de la palabra nostalgia, pero cantaba con mucha entusiasmo la canción que con ese nombre había compuesto Don Juan Antonio. Cuarenta años después, cuando la tarareo me invade un sentimiento de nostalgia que ahora comprendo perfectamente y por unos instantes recito su primera estrofa y su estribillo como si fuese un pequeño poema:
"En Sigüenza tengo yo, lo mejor de mi vida, el ensayo, el Orfeón, mi amor y mi alegría. ¡No me olvidéis, cuando os juntéis a cantar! Tu recuerdo será, nuestro pacto de Hermandad".
Hoy estamos aquí todos juntos para renovar ese pacto de hermandad, sin olvidar a quienes, por mil circunstancias, no pueden acompañarnos. Y al recitar la letra de esta canción emblemática, mágicamente revive el Orfeón. Se encienden las luces del escenario, las cortinas se abren, y allí estamos todos preparados para iniciar un nuevo concierto. Don Juan Antonio ya se ha colocado delante del atril, ya nos ha dado el tono y sus manos empiezan a moverse y tras ellas nuestras voces. Sus ojos recorren las filas de niños, de mujeres, de hombres, nos miran intensamente, trasmitiéndonos su fuerza y la convicción de que cada uno de nosotros es imprescindibles para que todo salga bien. Encandilados avanzamos por las canciones como en volandas hasta que sus manos se paran y oímos los aplausos que cada vez son más vivos. Sabemos que todo ha ido bien, porque don Juan Antonio nos sonríe antes de saludar ceremoniosamente al público, que se levanta ahora para seguir aplaudiendo. En ese instante todos sentimos una alegría inmensa, una satisfacción extrema. Nadie recuerda entonces las horas y horas de ensayo que han sido necesarias para que las canciones hayan fluido de forma tan perfecta. Para que el "España Cañi", la "Jota" o el "Vito" hayan entusiasmado a toda la sala. Otra tarde ya lejana, el concierto no había comenzado con tan buen pie. Don Juan Antonio estaba muy serio, no lograba captar toda nuestra atención y la canción iba mal, muy mal. De pronto nos hizo callar, sus ojos nos miraron a cada uno de nosotros, recordándonos que éramos imprescindibles para que el concierto fuera un éxito, que todo dependía de nuestra atención, de que supiésemos cantar como habíamos ensayado. Sus manos comenzaron a moverse de nuevo, todos le miramos, y la canción sonó entonces vibrante. Como otras mil veces había logrado el milagro de que nos sintiésemos todos, uno.
"Muéstrate orgulloso y satisfecho del emblema que ostentas, del arte que dominas y del tiempo que tardas en lograrlo".
Estas palabras, que estaban escritas como un lema en uno de los carteles que adornaban el salón de ensayos, eran las mismas que él nos transmitía con su mirada antes de cada actuación. El emblema era nuestro escudo de "pueri cantores"; el arte, la perfección que habíamos alcanzado; y el tiempo, las horas de ensayo que habíamos necesitado para lograrlo.
Si cierro los ojos, puedo vernos aún en el coro de la catedral, cantando la "Pasión" o el "Aleluya"; en el cine Capitol cantando "Maite"; o en el salón del Casino, en el concierto de Navidad, cantando villancicos. Puedo oírnos cantado el "Jericó" o grabando en la iglesia del Seminario nuestros discos. Pero también puedo recordar nuestras actuaciones en Madrid, en Guadalajara, en Cogolludo o en Setiles, el pueblo de don Juan Antonio. Si me dejo atrapar por unos instantes por la memoria amable de la anécdota, puedo veros a muchos de vosotros en la prueba de voces, nerviosos, inquietos, haciendo las primeras escalas; puedo recordar el final de uno de los ensayos generales de los viernes y el momento en que cada uno íbamos dejando en los estantes las carpetas de partituras; un ensayo en el que por primera vez habíamos cantado juntos el "Ave Maria", o el "Oh Jesu Cristi". También puedo recordar la cuota que pagábamos para pertenecer al coro; las tardes en que íbamos todos juntos a buscar piñas al pinar para poder calentar el salón de ensayos; las clases de inglés, o aquellos meses de ensayo con el padre Javier. Pero sobre todo, puedo vernos viajando, viajando sin parar durante años, para cantar nuestras canciones en las plazas, en las iglesias o en los teatros. Cuando se le preguntaba a don Juan Antonio qué viaje recordaba con mas cariño, siempre decía que el de Inglaterra. ¡Vaya!, el único al que no fui. Sin embargo, puedo hablaros del viaje a Roma en aquel tren especial que se anunciaba por los altavoces en todas las estaciones del recorrido. Un tren especial que acudía a la Ciudad Eterna para participar en un Congreso de "Pueri Cantores", presidido por el papa Pablo VI. Recuerdo aún vivamente la solemne misa en el Vaticano, pero sobre todo la actuación espontánea del Orfeón a pleno sol en la plaza de San Pedro. Fue uno de nuestros éxitos más arrolladores. Del Congreso de Holanda, no he podido olvidar la noche que pasamos en el autobús junto la torre Eiffel; pero sobre todo la actuación ante los trabajadores españoles. Fue una de las actuaciones más emotivas del Orfeón. Sin embargo, los viajes al extranjero eran la excepción, habitualmente viajábamos a los pueblos de la provincia para cantar en sus fiestas patronales. Miles de kilómetros por las carreteras de aquella época. En esos viajes se fraguaron muchas amistades y no pocos noviazgos. Con los años yo misma me casé con un niño de la Escolanía que fue luego miembro del Orfeón. Pero el Orfeón no siempre viajó para cantar, también lo hizo para disfrutar; como aquella vez que nos fuimos de camping a Andalucía, o cuando hicimos el viaje de despedida antes de separarnos definitivamente, recorriendo media Europa, de albergue en albergue, cantando por gusto, no por obligación. Hoy estamos aquí muchos de los que formamos parte del Orfeón. Hace tiempo que ya no viajamos juntos, que ya no nos reunimos semanalmente para cantar, y sin embargo, ¿quién de vosotros ha podido olvidado aquellos años? ¿Quién de vosotros no ha sentido nostalgia alguna vez a las nueve menos cuarto "pensando en el ensayo"? No sé si lo recordáis como yo, pero cuando subíamos a los autobuses para volver a casa tras un concierto, muchas veces cantábamos una de nuestras canciones más sentidas, para despedirnos de los que nos habían aplaudido con tanto calor.
"¡Adiós me dijo llorando, llorando le dije adiós. Él se fue tras de sus sueños yo me volví a mi canción!
Don Juan Antonio se fue un día tras de sus sueños, nosotros nos volvimos a nuestras canciones diarias, a vivir nuestras vidas. Pero él está hoy aquí, y muchos somos los que nos hemos vuelto a reunir para acompañarle. De pronto su magia surte efecto, y por un instante, este instante, de nuevo somos el Orfeón Donceli, su Orfeón. Gracias don Juan Antonio. (P. Martínez Taboada). Juan Antonio Sánchez, fundador del Orfeón Donceli
Juan Antonio Sánchez Domínguez nació en Setiles (Guadalajara) el 13 de junio de 1933. Ingresó en el Seminario Diocesano de Sigüenza a los 9 años, donde cursa el primer año de Latín y Humanidades, siguiendo completa la carrera eclesiástica hasta el año de 1955, en que se ordena de presbítero, consiguiendo por oposición una plaza de beneficiado, y dedicándose desde un primer momento a ser Maestro de Capilla. En 1952 fundó en el Colegio Episcopal de la Sagrada Familia una escolanía compuesta por 33 seleccionados entre más de cinco mil voces. Enseguida alcanzó a ser Secretario General de la Federación Nacional de Puericantores, que desempeñó durante catorce años. En el Seminario creó un grupo de muchachos a los enseñó a manejar los instrumentos musicales de todo tipo, formando así el embrión de la Rondalla "Patricio de la Cuesta y Velarde" en honor de aquel prelado seguntino. En 1958, y a propuesta de Jesús Guridi, Antonio José de Cubilles, y el Infante don José Eugenio de Baviera y Borbón, ingresa como el más joven de sus miembros, en calidad de Académico correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Poco después constituyó el Orfeón Donceli, que se consolida como un grupo en perfecta armonía y con un gran repertorio que recorre desde sus inicios toda Europa: Italia (Roma, Milán, Venecia y Nápoles), Suiza, Holanda e Inglaterra (Middlesbrough) son los primeros destinos donde se deja oir su muy amplio repertorio, sacro y profano. Desde 1953 da clases de Lengua y Literatura en el Colegio de la Sagrada Familia. Luego fue profesor de Lengua Española, de Religión, de Latín, de Francés y de Inglés. Posteriormente dio clases de Inglés en el Colegio Diocesano San José, en el Instituto Nacional de Bachillerato Martín Vázquez de Arce, y en la Escuela Universitaria de Profesorado de EGB Sagrada Familia, todo en Sigüenza. Él mismo continuó sus estudios de idiomas, alcanzando en 1970 el Lower Certificate in English por la Universidad de Cambridge. En 1971, tras convalidar sus estudios eclesiásticos por los de bachillerato superior, ingresa en la Facultad de Filología de la Universidad Complutense de Madrid para cursar la licenciatura en Filosofía y Letras, sección de Filología Moderna, subsección Inglesa. Se licencia en 1976, consiguiendo el certificado de Traductor de Lengua Inglesa en 1978. Fue su memoria de licenciatura el trabajo The semantic range of black, dirigida por el catedrático D. Emilio Lorenzo Criado, y su tesis doctoral El campo léxico de la luz y los colores en la lengua inglesa contemporánea. Opositó al cuerpo de Profesores de Enseñanza Media, dando clases desde 1978 en el Instituto Nacional de Bachillerato "Padre Juan de Mariana", en Talavera de la Reina (Toledo), y en el INB "Puig Adam", de Getafe (Madrid), pasando luego en 1980 al INB Isabel la Católica de Madrid. Durante tres años fue enviado como profesor al INB Reyes Católicos, de Bogotá (Colombia), donde permaneció durante un trienio. Vuelto a España siguió dando clases en el INB Isabel la Católica, y finalmente pasó por razones de residencia al INB Arquitecto Pedro Gumiel, de Alcalá de Henares (Madrid), donde alcanzó la jubilación el 13 de junio de 2003. Su actividad principal, por la que adquirió el aplauso de la ciudad de Sigüenza y de la provincia toda, fue por ser fundador y director del Orfeón Donceli.
(Fotos publicadas en la página web
http://www.aache.com/alcarrians/sanchez_dominguez.htm)
Sigüenza se vuelca en el homenaje al fundador del Orfeón Donceli -19 de enero 2008.
La consejera de Cultura impone a Juan Antonio Sánchez la Cruz de Alfonso X El Sabio
El homenaje, al que asistió el doctor Juan Antonio Martínez Gómez-Gordo como Cronista Oficial de Sigüenza y amigo personal de Juan Antonio Sánchez, contó con la presencia de un buen número de antiguos miembros del Orfeón Donceli que no quisieron perderse la oportunidad de saludar y aplaudir a su fundador. Algunos de ellos, como Pilar Martínez Taboada, miembro de la Fundación Gómez-Gordo, y otras dos delegadas de la Escolanía y el Orfeón, tomaron la palabra al finalizar el homenaje para agradecer a Juan Antonio Sánchez su trabajo y dedicación. El fundador del Orfeón Donceli tomó también la palabra para contar anécdotas tanto de la Escolania como del Orfeon. Tras estas intervenciones se declaró inaugurada la exposición de fotografías y se entregó a todos los presentes un ejemplar del libro homenaje. Además, se puso a disposición de todo el mundo un libro de firmas en el que, quien así lo deseara, pudo dejar un testimonio de afecto para el director.
GALERÍA DE FOTOS.
El Homenaje que recientemente se rindió a Juan Antonio Sánchez, fundador del Orfeón Donceli, y que sirvió, además, para imponerle la Cruz de Alfonso X El Sabio, dejó en la retina momento inolvidables, emotivos, divertidos y, sobre todo, musicales. En la siguiente galería de imágenes queremos que todo el mundo pueda compartir algunos de esos momentos. Fueron muchas las personas que tomaron la palabra para hablar sobre algunas de las muchas facetas de don Juan Antonio, como músico, como maestro, como persona o como director del orfeón. A lo largo de la comida, las conversaciones versaron sobre todo en las múltiples anécdotas que se han producido a lo largo de todos estos años, de los viajes que ha realizado la coral, de las personas que han cantado y de algunas ausencias notables. Pero como el optimismo nunca ha de perderse, la vista estuvo siempre puesta en el futuro prometedor y esperanzado que le queda por delante al Orfeón Donceli.
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JUAN JOSE ASENJO, NUEVO ARZOBISPO COADJUTOR DE SEVILLA |
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Juan José Asenjo, nuevo arzobispo coadjutor de Sevilla
El sábado 17 de enero, el seguntino Juan José Asenjo Pelegrina, hasta ahora obispo de Córdoba, ha sido nombrado por el Papa Benedicto XVI arzobispo coadjutor de la archidiócesis de Sevilla, regida hasta el momento por el cardenal Carlos Amigo Vallejo.
Biografía:
Amplió estudios en Roma donde realizó, desde 1977 hasta 1979, los cursos de Doctorado en Teología en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma, y las Diplomaturas en Archivística y Biblioteconomía en las Escuelas del Archivo Secreto Vaticano y de la Biblioteca Apostólica Vaticana.
Los primeros años de su ministerio sacerdotal los desarrolló en su diócesis de origen, en Sigüenza-Guadalajara, donde trabajó en la enseñanza y en la formación sacerdotal. Estuvo vinculado especialmente al Patrimonio Cultural como Director del Archivo Artístico Histórico Diocesano (1979-1981), Canónigo encargado del Patrimonio Artístico (1985-1997) y Delegado Diocesano para el Patrimonio Cultural (1985-1993).
En 1993 fue nombrado Vicesecretario para Asuntos Generales de la CEE, cargo que desempeñó hasta su ordenación episcopal, el 20 de abril de 1997, como Obispo Auxiliar de Toledo. Tomó posesión de la diócesis de Córdoba el 27 de septiembre de 2003.
Asenjo ha sido Secretario General y Portavoz de la CEE de 1998 a 2003; Copresidente de la Comisión Mixta Ministerio de Educación y Cultura-Conferencia Episcopal Española para el seguimiento del Plan Nacional de Catedrales, de 1998 a 2003, y el Coordinador Nacional de la V Visita Apostólica del Papa Juan Pablo II a España (3 y 4 de mayo de 2003). Desde el año 2005 es Presidente de la Comisión Episcopal para el Patrimonio Cultural.
Por delegación de los Obispos del Sur, es el Obispo responsable de la Pastoral de la Salud de Andalucía.
Texto sacado de Ecclesia Digital:
Queridos hermanos y hermanas:
Escribo estas líneas cuando está a punto he hacerse público mi nombramiento como Arzobispo coadjutor de Sevilla. Son muchos los sentimientos que se agolpan en mi mente y en mi corazón en estos momentos.
Son sentimientos encontrados, por una parte de gratitud al Señor que me envía a la Iglesia metropolitana hispalense para continuar en ella su obra de salvación, gratitud que quiero manifestar también al Santo Padre Benedicto XVI por la confianza que en mí deposita al hacerme este encargo. Junto a la alegría, la gratitud y la esperanza, os confieso también un fuerte sentimiento de tristeza y de nostalgia.
La Providencia de Dios quiso que hace cinco años -se cumplieron el pasado 27 de septiembre- me cupiera en suerte servir a la Iglesia en Córdoba, donde desde el principio me sentí acogido y querido y donde encontré unos sacerdotes magníficos, unos Seminarios bien orientados, una colaboración amplia y generosa de la vida consagrada en todos los sectores de la vida pastoral, y numerosos fieles laicos que aman verdaderamente a Jesucristo y a la Iglesia. Como he confesado en algunas ocasiones, lo primero que he hecho cada día a lo largo de estos cinco años, sin duda los más gozosos hasta ahora de mi vida sacerdotal y episcopal, ha sido dar gracias a Dios por ser Obispo de Córdoba, una Diócesis de profundas raíces cristianas y especialmente bendecida por Dios. A pesar de que mi servicio a Córdoba ha sido relativamente corto, con la ayuda de Dios y vuestra colaboración hemos ido día a día edificando la Iglesia y construyendo un pequeño tramo de la historia de nuestra Diócesis.
Asimismo, con la ayuda del Delegado y de muchos Presidentes de Agrupaciones, Hermanos Mayores y Consiliarios, hemos ido dando pasos significativos en la clarificación de la neta identidad religiosa de nuestras Hermandades y Cofradías, a las que he procurado mostrar mi cercanía, viendo en ellas un camino privilegiado de evangelización y de vida cristiana en nuestra Diócesis. Me siento especialmente satisfecho del camino que hemos recorrido para afianzar la Acción Católica y recrear las ramas de jóvenes y de niños, y también de la creación de nuestra hoja Diocesana Iglesia en Córdoba. A través de ella he entrado en contacto cada semana con vosotros y a todos nos ha ayudado a crecer en comunión como familia diocesana.
Con la ayuda inestimable del Cabildo hemos comenzado la restauración del Palacio Episcopal, al que hemos trasladado ya los despachos y organismos de la Curia, a la espera de iniciar la obra del nuevo Museo Diocesano. También está a punto de concluir la obra de construcción de la parroquia de Santa Rafaela. Dios quiera que en las semanas que todavía voy a permanecer entre vosotros el Señor me conceda la gracia de ver iniciadas las obras de la parroquia de Ntra. Sra. de Consolación y de la nueva Casa Sacerdotal, que nuestros sacerdotes ancianos y enfermos necesitan y merecen. En los compases finales del trabajo preparatorio, siento en el alma no haber podido iniciar el Proceso Diocesano de Beatificación de nuestros mártires, que corresponderá a mi sucesor, a quien le tocará también, si lo estima conveniente, aplicar el nuevo Plan Diocesano de Pastoral ya aprobado, centrado en la Eucaristía y el servicio a los pobres.
A lo largo de estos años no han faltado los sufrimientos y la cruz, ni el trabajo muchas veces agotador, pero han sido incomparablemente mayores las satisfacciones y los gozos. En mis visitas a las parroquias he entrado en contacto con comunidades vivas, comprometidas con Jesucristo, con la Iglesia y la Nueva Evangelización. Siempre recordaré a los sacerdotes, buenos, entregados y generosos, que aspiran seriamente a la santidad, que he conocido en estos años. Por todo ello, tengo muchos motivos para dar gracias a Dios y a todos vosotros, los miembros del Consejo Episcopal y de la Curia diocesana, a los sacerdotes, consagrados, seminaristas y laicos, y a las autoridades que siempre me han tratado con deferencia y afecto. Bien sabe Dios que siempre pensé finalizar mi servicio episcopal entre vosotros. La Providencia de Dios ha dispuesto otra cosa y yo acato amorosamente su voluntad.
Estad seguros de que os llevo a todos en el corazón. Me quedo cerca, en la Iglesia hermana de Sevilla. Allí me tendréis siempre para serviros en lo que me sea posible.
Estaremos unidos por los lazos invisibles pero reales de la Comunión de los Santos. Rezaré cada día por vosotros para que seáis siempre fieles a vuestra historia cristiana y para que el Señor os siga bendiciendo. Rezad también por mí para que sea un instrumento dócil y eficaz del ministerio de salvación que el Señor me encomienda en la Diócesis hispalense.
En las próximas semanas tendré la ocasión de despedirme de todos, especialmente en la Eucaristía de acción de gracias que tendrá lugar en nuestra Catedral el sábado 10 de enero.
Hasta entonces, para todos mi abrazo fraterno y mi bendición. Córdoba, 13 de noviembre de 2008 + Juan José Asenjo Pelegrina
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MARIANO CANFRÁN LUCEA |
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LA CASA DE GUADALAJARA EN MADRID NOMBRA "SOCIO DE HONOR 2009" AL CINCELADOR MARIANO CANFRÁN
La Casa de Guadalajara en Madrid se encuentra ubicada en el corazón de la capital, en la Plaza de Santa Ana. El presidente de la Casa es José Ramón Pérez Acebedo, que lleva 25 años en el cargo, y uno de los vocales de la junta directiva es el periodista Seguntino Javier del Castillo, colaborador habitual de El Afilador.
Dicha entidad ha decidido nombrar como Socio de Honor de la misma en el año 2009 al cincelador seguntino Mariano Canfrán Lucea. Se trata del primero de los galardonados que la Casa otorga en el presente año, y con él se reconoce "la larga trayectoria profesional y artística" de Canfrán; Este galardón, a su vez, le servirá para recoger el de Socio del Año 2009 de la Federación Nacional de Casas Regionales en Madrid.
Su estudio situado en la C/ del Seminario nº 12 en Sigüenza (Guadalajara) es uno de los pocos talleres de cincelado que quedan en España, en él se puede admirar a Canfrán trabajando en su arte y cuenta además con una exposición abierta al público donde se pueden ver sus obras mas recientes.
Recientemente su taller ha recibido la visita de la Consejera de Cultura, Turismo y Artesanía, Soledad Herrero, donde ha puesto en valor la calidad de la artesanía seguntina; coincidiendo con la celebración de Farcama, la gran feria dedicada a este sector, la consejera ha presentado el Plan de Ordenación y Promoción de la Artesanía (POPA), a través del cual se pretende situar la artesanía de Castilla-La Mancha en una posición de modernidad productiva y empresarial.
BIOGRAFÍA DE CANFRÁN LUCEA EN "AACHE"
Cincelador
Desde su infancia primera tuvo contacto con el arte, pues ya su padre era un gran aficionado a las artes menores, era tallista de la madera. Una vez cumplido el servicio militar, pasó a trabajar en talleres de artesanos, y a cursar estudios oficiales en la Escuela de Artes y Oficios Artísticos de Madrid, donde fue Premio Extraordinario de Cincelado, en 1974. Ya mucho antes, movido de su afición imparable, había conseguido en 1963 el primer premio del Certamen Juvenil de Arte de Guadalajara.
Confiesa que estudiando las posibilidades del metal y de sus técnicas, encontró que era en ese arte casi primitivo donde estaba el camino de su expresión artística. Sus primeras exposiciones, en la Sala de Arte de la Caja de Ahorro Provincial de Guadalajara, tuvieron lugar en 1973 (Sigüenza) y 1975 (Guadalajara), iniciándose de esa manera un camino de anchura continuada, y doble vertiente: de una parte, en su taller de Sigüenza, abierto al público, realiza a diario su tarea de cincelado sobre metal, con depurada técnica de dibujo, escorzos y colores, y, de otra, con sus exposiciones continuas, una de ellas, la de mayo de 2002 en la Sala de la Institución Provincial de Cultura "Marqués de Santillana", ha resultado ser antológica y oferente de sus más novedosas tendencias.
Tiene una visión muy amplia del mundo que le rodea. Canfrán plasma en sus obras de cincelado sobre metal los rincones más característicos de la ciudad medieval en que nació y trabaja: Sigüenza. Pero también nos muestra rincones bellísimos de la provincia de Guadalajara y de otros lugares de España. Se ha decantado recientemente por el estudio de las naturalezas muertas, muebles, ventanas y rejas, todo con una perfección técnica que roza el hiperrealismo más agudo. Se nota en cierto modo su influencia de lo primitivo americano, pues durante una larga temporada Mariano Canfrán actuó como profesor en la Escuela de Artes y Oficios de Cuenca (Ecuador).
Ha realizado múltiples exposiciones en Guadalajara, Madrid, Teruel, Segovia, así como en México, Quito y Cuenca (Ecuador), y Rouen y París en Francia. Reconocido ampliamente, su obra recoge una singularidad que la hace especial, única, y a cuantos aman el arte les entrega la confianza de que están ante una/unas obras que patentizan ese meritorio esfuerzo por trascender la realidad sobre la materia. |
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MARIANO DE LA CONCEPCIÓN TORREIRA |
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MARIANO DE LA CONCEPCIÓN TORREIRA http://www.marianodelaconcepcion.com/
http://www.sansalvadordeatienza.com/
En los albores del novecientos, el portal de una tienda de paraguas de La Coruña serviría a un Picasso niño de muestra precoz para sus dibujos. Seis décadas después, en Sigüenza, los escaparates de los comercios de Ultramarinos José Pérez y de Tejidos Álvarez, harían de improvisadas salas de exposición para las primeras y adolescentes obras de Mariano de la Concepción Torreira.
Desde entonces no ha dejado de pintar, de dibujar, de experimentar con los rudos paisajes castellanos, la gestualidad en sus gentes, el relieve y la expresividad de sus rostros. Dibujos a plumilla, acrílicos con algunas experimentales mezclas, grises y blancos, ligeros azules. Mostrados de forma permanente durante mas de diez años en la Galería Kreisler de Madrid. Galardones provinciales y nacionales en toda la geografía, obras en colecciones y museos, seleccionado una y otra vez para el Premio Rafael Penagos del que, una y otra vez, queda a un paso. Son tantas sus obras, exposiciones y premios como tanto se ha escrito sobre él.
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PILAR MARTÍNEZ TABOADA |
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Publicaciones y Colaboraciones de la Doctora Pilar Martínez Taboada Pilar Martinez Taboada una vida dedicada a la investigación
LA DOCTORA PILAR MARTÍNEZ TABOADA RECIBE EL PREMIO "MENCIÓN ESPECIAL CIUDAD DE SIGÜENZA POR LA IGUALDAD 2009"
Pilar es una estudiosa, una investigadora rigurosa y pertinaz que defiende en todos los registros y en todos los foros, los valores únicos de nuestra ciudad mitrada. Nunca se negará a enseñar la ciudad con todo lujo de detalles y anécdotas a quien se lo pida, porque para ella, expresar y poder compartir ese amor por el bello trazado de nuestras calles es la recompensa de todos sus esfuerzos y desvelos. Tener a Pilar como hermana mayor es y será siempre un privilegio, porque su amor por la belleza nos ha contagiado a todos, aunque no todos poseemos su exquisitez por el detalle exacto. Llevo toda mi vida aprendiendo historia y arte de su viva voz, y respetando con cariño el rigor de sus trabajos. Este premio que le concede la ciudad de Sigüenza, promovido por la Consejería de Igualdad de Castilla-La Mancha, tiene un doble sentido. La mujer tiene un camino que recorrer más difícil que el hombre, Pilar ha necesitado de la ayuda y el sacrificio de su familia para poder haber llegado a ser Doctora en Arte por la UCM y especialista indiscutible en la Edad Media seguntina, a pesar de ser mujer. Pilar es defensora de valores que para muchos habrían quedado en el pasado, pero que son la llave de nuestro futuro: las murallas que para tantos seguntinos son apenas muros de piedra que ya el crecimiento medieval ignoró, para ella son el significado del valor único de Siguenza. El castillo, la catedral, las diversas iglesias, los conventos, y edificios de la ciudad, están llenos de vida, de personas que habitaron la ciudad, de artesanos, canteros, herreros y vidrieros, que durante siglos levantaron nuestros monumentos atemporales. Pilar ha tocado sus nombres y sus vidas en las hojas polvorientas de las Actas y los ha imaginado levantando las murallas o las torres de la catedral, que en las pesadillas de su investigación, le miraban como caras de gigantes que pedían justicia. Recuerdo una tarde calurosa de julio a finales de los setenta, en la que acompañé a mi hermana a hacer fotos en las Travesañas. Algunas casas se caían a trozos, pero todavía muchas personas mantenían vivas y limpias sus casas con geranios en viejas latas de conserva y visillos tejidos a mano.
La Travesaña Alta y la Judería todavía mantenían la garganta cerrada de los edificios medievales, que se buscan unos a otros. A pesar de los destrozos que provocaron los bombardeos durante la Guerra Civil en los edificios seguntinos, Pilar hacia fotos de todos los detalles: los sellos episcopales, las ventanas de las casas judías que servían de tenderetes, y recreaba en alto como debía de ser de bulliciosa y rica la vida seguntina de intramuros. Es verdad que la historia cobraba vida en su boca y yo, adolescente afortunada, disfrutaba de sus historias como cuando en la infancia nos leía cuentos para dormir en la calle San Roque. Pilar sigue embrujando con sus palabras, aunque la vida le ha hecho más dura porque las políticas urbanísticas y el dinero han tardado años en volverse más respetuosos hacia el pasado histórico de Sigüenza, en comprender que nuestra riqueza del futuro está en el conocimiento y respeto del pasado. Muchas decepciones, muchos desvelos, muchas palabras y muchos libros quedan atrás; pero la pasión - sin la cual no hay sabiduría, porque sólo si se entrega el corazón, se adquiere conocimiento - está ahí, encendiendo amor en nuevas generaciones. ¿Dónde llegarían las personas si fueran, por encima de su diferencia de sexo, sólo personas? ¿Hasta dónde podría llegar una mujer erudita si pudiera compaginar sus valores intelectuales y didácticos con su amor por su familia? Las mujeres necesitan el apoyo de la sociedad para aportar al mundo en el que vivimos el cuidado, el mimo y la sensibilidad femenina. Celebremos la fortuna de que una mujer apasionada y luchadora como la Doctora Pilar Martínez Taboada defienda nuestra ciudad." Enhorabuena Pilar. Gracias por todos tus sacrificios. Permanece sólida en tu defensa y amor por tus pasiones y compártelo siempre con todos nosotros. Muchos besos, tu familia. Nuestra mascota de las Jornadas Infantiles, el paje Crispín con Pilar.
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BLANCA MUÑOZ GONZALO |
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BLANCA MUÑOZ, UNA ARTISTA DEL SIGLO XXI
http://www.marlboroughgallery.com/exhibitions/blanca-muoz-the-blue-dance-sculpture http://www.fundacionfaes.es/index.asp?p=1461&c=95151403b0db4f75bfd8da0b393af853
Bajo su aspecto de fragilidad y su amplia sonrisa con la que siempre nos recibe, se esconde una de las mujeres con más futuro dentro del panorama artístico actual, su extraordinario talento ha sido reconocido dentro y fuera de España, y su abrumadora obra se encuentra situada en los centros más significativos de la vanguardia cultural del país.
La artista ha creado numerosas esculturas para espacios abiertos, entre las que destacan, Leónidas en la Estación de Príncipe Pió de Madrid, Panta Rei emplazada en el centro histórico de Málaga, Eclíptica situada en el frente del Palacio de Congresos de Badajoz, Géminis colocada en uno de los emblemáticos rascacielos de Madrid, el del arquitecto Norman Foster.
Su obra está presente en numerosos museos y colecciones del mundo, entre los que cabe destacar: Academia Española de Historia, Arqueología y Bellas Artes de Roma, Calcografía Nacional (Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Madrid), Biblioteca Nacional (Madrid), Museo de L'Almodi (Valencia), la Quinta Colorada (México DF), Museo del Cabildo Insular de la Palma (Canarias), Museo de Bellas Artes de Álava (Vitoria), Museo Würth (Alemania), Fundación Coca-Cola, Colección Caja de Burgos, Ayuntamiento de Pamplona, Fundación Bancaja (Valencia), MNCARS (Madrid), Banco de España, Fundación Bilbao-Arte, Museo Würth (La Rioja), etc.
Recientemente ha sido elegida por la Fundación BBVA para realizar el símbolo artístico que se entregará en los Premios Fronteras del Conocimiento a través de los cuales quieren reconocer e incentivar la investigación y creación cultural de excelencia. Para estos galardones de carácter internacional, la artista se ha basado en varias espirales que representan la evolución e interrelación de las disciplinas científicas. La espiral, nos explica "es la mejor solución para crecer en poco espacio y la mejor forma para representar la continuidad".
En 2008 presentó en la prestigiosa Galería Marlborough de Madrid, una Exposición bajo el título de Rompecabezas que nos muestra quince de sus obras que -como explica Kosme de Barañano en el texto introductorio del catálogo- "crecen ahora (...) como plantas, se expanden siguiendo sus propia organicidad, su nebulosa. Siguen, sin embargo, la explotación, la investigación, y la continuación de sus formas, de aquellas galaxias de lo dicho, de lo que sobrevuela nuestras cabezas. Simplemente ha habido un cambio de registro en la mirada de Blanca Muñoz: de la arquitectura del cielo a la arquitectura de las plantas".
En los últimos años, y se ve claramente en esta exposición, hay un interés más centrado en las formas de la naturaleza, en cómo se desarrollan y se bifurcan las plantas, qué tipo de estructura las conforma. Ello me ha llevado a posar en la tierra esas formas anteriores tan etéreas. De nuevo he tomado referencias de mis planchas de acero grabadas y han resultado piezas físicamente mucho más pesadas y que se han convertido en el propio suelo, en esculturas de suelo. Es la novedad de esta exposición y se trata de un despiece de mármol azul (que recuerda al cielo, sus nebulosas) que compone una especie de formas florales. Las he titulado Rompecabezas y dan también nombre a la exposición ya que en ella agrupo más de una docena de esculturas muy diversas y en un mismo espacio. http://www.galeriamarlborough.com/cgi-bin/biografia1.asp?pag=bmunoz&x=s http://www.youtube.com/watch?v=IYe1rpXEbXU
BIOGRAFIA Y OBRA
Blanca Muñoz nació en Madrid el 28 de mayo en 1963, ciudad en la que vive y trabaja actualmente. Sus padres la educaron en una relación con el arte muy estrecha, de hecho su madre ha pintado, hace escultura y grabados, y según nos confiesa la artista estaba constantemente trabajando a pesar de tener que dedicarse a sus hijos. Visitaba frecuentemente los museos, el Museo del Prado "era como mi casa" y esto ha marcado su vida absolutamente. Por eso sus padres no se extrañaron de que le gustara este mundo, y la verdad es que siempre contó con su apoyo incondicional.
Estudió Bellas Artes en la Universidad Complutense de Madrid, obteniendo su licenciatura en pintura 1988. Confiesa que no hizo ni escultura ni grabado porque al principio no tenia todo tan claro, siempre le gustó la pintura, y además era lo más accesible porque las clases de escultura estaban saturadas y apenas había profesores que pudieran dedicarle su atención. Después cogió una especialidad de grabado, pero no le gustó cómo la enseñaban y ahí fue cuando decidió que se tenía que marchar a algún lado para que me enseñaran grabado como ella quería. Entre 1990 y 1991 disfrutó de una Beca del Ministerio de Asuntos Exteriores en la Academia de España en Roma. Fue una oportunidad de aprendizaje excepcional, porque estaba como única alumna en la Calcografía Nacional, y al año siguiente, con la beca de grabado en la Academia de Roma.
Los dos años siguientes fue becada nuevamente, esta vez en México con una beca de Relaciones Exteriores. Su trayectoria tuvo un punto de inflexión durante su estancia en este país entre 1992 y 1993. El cambio de la latitud, la percepción diferente de la sombra por la diferencia de altura que el sol alcanza en las zonas templadas del hemisferio norte, propició que sintiese un especial interés por el papel de la orientación del sol en la determinación de las posiciones de los objetos en el espacio. Sus primeras esculturas astronómicas de 1993 llevaban títulos referidos a la orientación hacia el sol, hacia la estrella polar u otros puntos del cielo.
Su interés por las teorías cosmológicas tuvo un importante impulso durante el mes que permaneció invitada, en el verano de 1997, en el Instituto de Astrofísica de Canarias. Ese interés la motivó a vincularse con la Agrupación Astronómica de Madrid, de hecho la cosmología es una clave de su trayectoria y le proporciona motivos dominantes para su obra, "las especulaciones científicas entorno al origen y evolución del cosmos son apasionantes y una magnífica fuente de imágenes poéticas y plásticas".
Durante 1998 y 1999 amplió su formación en Londres, trabajando con técnicas de estampación digital. Allí contó con el apoyo de amigos, con los que mantiene un estrecho contacto en la actualidad. Nos confiesa que viajar es una experiencia vital que te ayuda a madurar, te pone a prueba y te hace conocer tu respuesta ante otras formas de entender y enfocar la vida, te proporciona amplitud de visión.
Tras numeroso premios en su labor como grabadora obtiene el Premio Nacional de Grabado (VII edición, Calcografía Nacional, Madrid, 1999), con la obra Nueva geometría en la nebulosa de Orión , la obra incorpora 19 varillas de acero y tiene un claro componente escultórico y aéreo que la vincula a Calder o Tinguely, además de a las teorías psicoanalíticas de Carl Gustav Jung sobre todo por esa reflexión sobre el círculo, máxima representación de lo perfecto, al que acompañan formas ovoidales concatenadas, como si el lenguaje futurista de la creadora madrileña engarzara asimismo con el pasado de los surrealistas. En 2002 fue Premio de Grabado Villa de Madrid de 2002.
Interesada desde un principio en el grabado, desde el año 1993 empieza a realizar sus primeras esculturas, "prácticamente en mis primeros grabados existe una clara tendencia a la tridimensionalidad, a la búsqueda del volumen en el plano, en ellos daba formas irregulares a las planchas metálicas, hacía hendiduras en el papel con gofrados o, más recientemente componía con varillas de acero que salían físicamente del soporte. La escultura comenzó en el transcurso de esta búsqueda y no ha cesado la realimentación entre ambas".
En 2001 fue Primer premio de la I Bienal de Escultura Riofisa con su obra Leónidas. En esta misma edición resultaron ganadores de un accésit los artistas Adrián Carra con "Molino de Olas" y Mayte Alonso con su escultura "Domus Umbrae". La obra ganadora, de tamaño monumental fue colocada en la entrada principal de la antigua Estación Príncipe Pío, en Madrid.; En 2002 fue Primer Premio de Escultura Bancaixa en Valencia.
ESTAMPA 2003 encargó a Blanca Muñoz la realización de su imagen oficial para esta edición, la artista sigue, pues, el camino de Feito, Canogar y José Luis Alexanco, artífices de la imagen de ESTAMPA en ediciones anteriores; Se mostró una exposición retrospectiva de la artista compuesta por 14 obras representativas de la última década de su producción gráfica.
En el año 2004, expuso en el Espacio Uno del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Con el título El universo transparente, no solo ocupó el espacio interior, sino que también desplegó una obra de gran tamaño en el jardín. Sus complejas y delicadas estructuras de metal expresan un concepto del espacio que sitúa al individuo en relación con el cosmos en su conjunto. Son piezas justificadas en los criterios de luz (reflejo de la chapa y brillo de los tubos de acero inoxidable) y de transparencia (construcción etérea en varilla de metal)
En dicho Museo permanecen tres de sus esculturas, cuyo título hace referencia a un objeto astronómico; en el patio del museo ha quedado instalada su obra Cygnus A, radiogalaxia que se encuentra a más de 500 millones de años luz de nuestro planeta y del cual pretende mostrar su estructura invisible. "Cuanto más contemplamos esta obra -escribe Guillermo Solana en el texto que incluye el catálogo - más nos inquieta su elasticidad y su ambigüedad (...) lo único cierto es que cuanto más intenso es el flujo de energía en un punto, más se adelgaza la masa y se acerca al umbral de lo invisible".
NGC 6543, se exhibe en el Espacio Uno, al igual que el trabajo anterior tiene una marcada orientación axial y representa una nebulosa cuyo eje se encuentra rodeado de una maraña de líneas orbitales. Por último la pieza Nebulosa, calificada por Guillermo Solana de "demasiado compleja", escapa a la lógica axial, presenta pliegues extraños y la relación con el espacio es muy dinámica.
La pasión constante por los astros de la escultora madrileña Blanca Muñoz se plasma en este segundo ensayo de las Perseidas, instalado en 2004 Parque de la Curva de Elorrieta, de Bilbao, constituyendo un pequeño cosmos en movimiento, contenido por el brillo metálico del acero inoxidable. Su autora, que no reniega de la relación de su obra con el constructivismo científico, reafirma con el uso del acero su búsqueda permanente de la luz, mientras mediante las curvas de sus obras, reivindica su segmento más lírico.
En 2005, la exposición Las tres dimensiones de El Quijote. El Quijote y el arte contemporáneo español, organizada por la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (SECC), adscrita al Ministerio de Cultura y producida por la SECC, la Sociedad Estatal para la Acción Cultural Exterior (SEACEX) y la Empresa Pública Don Quijote de la Mancha 2005, reunió veinte obras originales e inéditas creadas expresamente para la ocasión por algunos de los artistas más representativos de nuestro tiempo.
Francisco Calvo Serraller, el comisario de la muestra, en la que colaboraron el MNCARS y el Museo de Albacete, invitó a veinte artistas españoles actuales, de varias generaciones, y por tanto de muy diferentes estilos y técnicas, a realizar una obra nueva inspirada en algún motivo o pasaje de la inmortal novela de Cervantes. El reto supuso franquear las fronteras de la mera ilustración convencional y aceptar el desafío de plasmar en imágenes o en objetos de todo tipo, el formidable universo de sugerencias que nos describe Miguel de Cervantes en su más famosa y universal novela. Las obras resultantes de esta singular propuesta constituyen un conjunto único y de gran interés, que tanto por su valor artístico, como simbólico, merecen formar parte de las colecciones de los más importantes Museos e Instituciones dedicadas al Arte Contemporáneo.
La elección de los artistas que formarán parte de esta exposición, está basada en un criterio que permite la presencia de varias generaciones, estilos y soportes: Andreu Alfaro (Valencia, 1929); Eduardo Arroyo, (Madrid, 1937); Rafael Canogar, (Toledo, 1935); Alberto Corazón, (Madrid, 1942); Martín Chirino, (Las Palmas de Gran Canaria, 1925); Susy Gómez, (Pollença-Mallorca, 1964); Cristina Iglesias, (San Sebastián, 1956); Carmen Laffon, (Sevilla, 1934); Francisco Leiro, (Cambados -Pontevedra- 1957); Eva Lootz, (Viena -Austria-, 1940); Julio López Hernández, (Madrid, 1930); Blanca Muñoz, (Madrid, 1963); Juan Navarro Baldeweg; (Santander, 1939); Miquel Navarro Navarro, (Mislata -Valencia-, 1945); Carlos Pazos, (Barcelona, 1949); Javier Pérez, (Bilbao, 1968); Jaume Plensa, (Barcelona, 1955); José María Sicilia, (Madrid, 1954); Susana Solano, (Barcelona, 1946), y Darío Villalba, (San Sebastián, 1939).
Blanca Muñoz se ha servido del episodio de la cueva de Montesinos para explorar ese mundo oscuro donde todo son fantásticas apariciones y tintineos luminosos, como si las tinieblas encerrasen los misterios del cosmos.
Su obra Eclíptica está situada en el frente del Palacio de Congresos de Badajoz realizado por José Selgas y Lucía Cano Laso. Este edificio está construido sobre el baluarte de San Roque que desde 1859 albergó la plaza de toros de la ciudad que fue testigo de los fusilamientos entre el 14 y17 de agosto de 1936 durante la guerra civil. La obra de Blanca Muñoz es un homenaje a las víctimas con una pieza que recoge -como un eclipse de sol- la propia sombra dentro de la escultura," cada 14 de agosto, aniversario de la toma de la ciudad, proyectará una galaxia espiral dentro de los límites de su base y que está formada por una serie de líneas que quedarán casi todo el año desordenadas sobre el suelo, salvo los días entorno a esa fecha".
Altarejos responde en su título al nombre de la finca que en la provincia de Sevilla acoge la pieza en un jardín rodeado de monte bajo poblado de encina.
El edificio del Arquitecto Norman Foster, Torre Caja-Madrid (inicialmente Torre Repsol), fue adquirido en obras por Caja Madrid con el fin de convertirlo en su sede principal en 2009. Es el edificio más alto de España, con 45 plantas y 250 metros de altura. En su base se incluye el grupo escultórico Géminis, de Blanca Muñoz, de 2007, y la Menina de Manolo Valdés entre esta torre y la de Sacyr Vallehermoso.
En 2007 La Fundación Amigos del Museo del Prado, bajo la dirección de Francisco Calvo Serraller, ha editado "Doce artistas en el Museo del Prado", una colección adquirida por Bancaja formada por 24 obras realizadas por 12 mujeres artistas españolas contemporáneas. La exposición, con Martín Carrasco como comisario técnico, tienen la pinacoteca nacional como fuente de inspiración. Las doce artistas que recorren el Museo del Prado en busca de su particular inspiración son: Isabel Baquedano, Carmen Calvo, Naia del Castillo, Cristina García Rodero, Cristina Iglesias, Carmen Laffón, Ouka Leele, Eva Lootz, Blanca Muñoz, Isabel Quintanilla, Soledad Sevilla y Susana Solano.
El recorrido de Blanca Muñoz por el Museo del Prado se para en las gorgueras que se pusieron de moda a finales del siglo XVI y en el XVII. Gorguera I es de una estriación, cada una de cuyas radiantes lengüetas forman un collar curvo, sobre el cual vibra un haz de radios metálicos parabólicos, que destilan fugaces brillos como si fueran hilos acuáticos de una fuente. Gorguera II es como una rosquilla de bucles, cuyo perfil reticular, como de diminutas hojas entrecruzadas, se hace constantemente visible, burlando las leyes de la perspectiva clásica. Son, según Blanca Muñoz, las planetarias cabezas de la Corte del llamado Rey Planeta.
En 2008, el Ayuntamiento de Málaga, con el patrocinio de Ferrovial Agromán, presentó en la Plaza del Siglo, en su centro histórico, la escultura Panta Rei , en la confluencia de siete callejuelas que llevan las lluvias hacia el nivel del mar, de ahí a su nombre en griego de "todo fluye".
Se trata de una escultura de siete metros de altura que está dotada de una estructura orgánica erigida sobre siete patas, que se abren y entrelazan unas con otras, originando un volumen abierto que recuerda la forma de grandes hojas alargadas. Cubiertas con doble chapa perforada de acero inoxidable, producen un intencionado juego de luz y sombra donde se alternan vacío y volumen, creando un dinamismo casi cinético cuando el observador rodea la obra. Se consigue de este modo un efecto moaré , es decir al superponerse los múltiples orificios de la doble chapa, creando un sin fin de formas por las que se filtra la luz. La obra se concibe para que se integre en el entorno, fluyendo para conseguir que germine en el empedrado del atractivo jardín malagueño que tanto ha inspirado a la artista.
Blanca Muñoz busca propiciar con su obra el sentimiento de unidad del ser humano con la naturaleza y tiene como impulso principal la necesidad de construir una imagen del espacio físico, del espacio que habitamos, en relación con la naturaleza. Para Blanca Muñoz es fundamental la interacción con el público, lo cual que tiene mucho que ver con las cualidades físicas, sensoriales, de sus piezas. "En el interior de la escultura se crea un espacio en el que la incidencia de la luz conforma un aura especial que recuerda al lugar sagrado, al templo ancestral donde el hombre se relaciona con el universo."
"Creadora de galaxias, de formas que aparecen y se transforman, sus obras se mueven en la luz como torrentes que se disipan y se transforman en lago. Como una música quieta que apresa el gran silencio, antes de los espacios infinitos, ahora de esa efímera pero implacable geometría de las plantas". Kosme de Baraño.
RELACION CON SIGÜENZA: La familia de Blanca Muñoz es oriunda de Sigüenza y ella pasaría los veranos de la infancia en nuestra ciudad. |
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FERMIN SANTOS - CENTENARIO DE SU NACIMIENTO |
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FERMÍN SANTOS, EN EL CENTENARIO DE SU NACIMIENTO- Noviembre 2009.
"Los cielos se han llenado de color y lucen como elíseo jardín, con los negros, los blancos y carmín de tus óleos fantásticos de amor. Como una primavera de candor has llegado a los cielos, don Fermín, con tu delgado cuerpo pequeñín y tu gran corazón multicolor... Sigüenza, la ciudad por ti querida, que un día te nombró Hijo Adoptivo, llora hoy de dolor de gran herida la irreparable pérdida que ha sido tu sueño eterno y paz, tras una vida de color y de fuego incontenido". Fundación Martínez Gómez-Gordo
-En la foto de arriba Fermín Santos durante la exposición de agosto 1970 (sigüenza) Foto perteneciente al Archivo de la Fundación Martínez Gómez-Gordo.
Fermín Santos y Sigüenza.
No había nacido apenas los jóvenes de la generación actual, cuando Fermín Santos asomó su estampa de banderillero por tierras de Sigüenza de manos de aquel buhonero de artistas, poeta y escritor, Alfredo (para el mundo, Dr. Juderías), que le fue señalando uno a uno todos los rincones de la ciudad medieval y episcopal que andando el tiempo llegó a conocerse mundialmente como la Ciudad del Doncel. Entre ambos, en armoniosa simbiosis, fueron bautizando a su capricho y sugerencia casa esquinazo, cada portezuela o cada parra de la entonces mal empedrada ciudad, aún con carros de mulas y sin automóviles. Escribió entonces Alfredo su "Elogio y nostalgia de Sigüenza", y se sirvió de los óleos de Fermín para su adorno. Más tarde, Fermín Santos haría al revés, al dibujar las hermosas viñetas solicitadas por Gerardo Relaño para un extenso reportaje seguntino en "España", editado en Milán, para Italia y bajo la firma de Hidalgo Nieto, en donde se recorría la ciudad en manos de Alfredo, con los palillos -su arma de dibujo- de nuestro Fermín. Años más tarde, aquel Fermín menudo y enjuto, cual el "medio fraile" de San Juan de la Cruz, ceremoniosos y cortés -gesto afable y sencillo-, con una permanente sonrisita en sus labios y quien sabe si un guiño picaresco en sus ojuelos, alargando siempre una mano fina y huesuda, tan perfilada como la del "Caballero de la mano en el pecho" de El Greco, se nos convierte apenas sin sentirlo en don Fermín, por obra y gracia de esa Abeja de Oro, que lleva permanentemente en su solapa, merecido homenaje de la Alcarria, cuando de la mano de José de Juan le fue sacando a los vientos cálidos y sorprendentemente multicolores de la Prensa provincial, y empapándose en su quehacer artístico y creativo le va conociendo, le va amado entrañablemente y le va llevando de la mano hacia el pináculo de la notoriedad y de la fama. Aquel Fermín de óleo multicolor y desgarrado, con paredones medievales chorreando bermellones y esquinazos duros; de negros inexistentes o de blancos que no tuvieron más realidad que la fiebre calenturienta de su imaginación, va a trocarse en el Fermín actual, suavizado por obra de la creación de sus hijos, Antonio y Raúl, empapados de grises o suaves ocres, que con el trascurrir de los años, de ser sus dos alumnos preferidos pasan a ser, aun sin desearlo, sus dos guías, sus dos críticos, sus dos profesores más estimables. Y he aquí la sorpresa: en una primera fase, don Fermín suaviza su paleta; Sigüenza en sus pinturas se derrite en mieles, saca sus piedras rojiverdes orteguianas a la luz velazqueña de su cielo de incomparable pureza y surgen cuadros, con un torrente de luz y de alegría, amapolas y mariposas con fondos de torreones; bodegones con fondos de esta ciudad encantada que solo vive para acunar al Doncel, como en un sueño exaltado de poeta enamorado que todo lo confunde con su amada, -desquiciada inquietud amorosa- la calificó José de Juan antes de abandonarnos. Pero en otra faceta, casi surrealista, que le hace dar riendas suelta, ya con entera libertad artísticas y sobre todo -por qué no- económica, a toda su fantasía de pintor maduro, que rompe con todos los moldes existentes, como en su día hizo un Picasso, e intenta plasmar en el lienzo y en lo que no es el lienzo, todo el mundo de Aquelarre que bulle en su fantástica imaginación creadora, portentosa y volcánica. Dibuja, dibuja y dibuja...con vocación y sabiduría. Conocemos entonces a un Fermín, perdón, don Fermín, que lleva los lapiceros a manojos, como convertido en un palillero viviente, cuya actividad permanente le lleva a dibujar sin descanso. Si pintó miles de óleos, dibujó millones de apuntes. Dibuja rincones bellísimos de esta tierra incomparable; perfila tipos estrafalarios y por ello más humanos, que nos rodean y apenas sentimos. Sus apuntes, como su retina inquisitiva, no tienen fin; son inagotables; realmente, como su obra, son eternos.
Nota: Artículo publicado por Martínez Gómez-Gordo en el Semanario Pueblo, el 17 de agosto de 1974. Todos los artículos que hemos elegido para la ocasión, se conservan, al igual que cientos de documentos sobre Fermín Santos y sus hijos, en el archivo de la Fundación Martínez Gómez Gordo.
Nuestro Fermín Santos.
En los dieciséis años que llevo juzgando la obra artística de Fermín Santos, pasan de diez los artículos dedicados a su arte pictórico, y la frase elogiosa o el juicio admirativo han ido en crescendo. Señalé sus diversas facetas pictóricas con un brusco cambio de paleta, considerándolo como médico al fin que soy, como efectos de su constitución ciclotímica, con sus profundos vaivenes de humor, para cambiar del franco y vivo colorido al más tétrico y oscuro tema y colorido pardo osecuro, goyesco. Y para mi asombro, me entero por sus declaraciones que no es cambio de humor, fase maniaca o fase depresiva, como ya lo había enjuiciado, sino la más pura expresión de su verdadera libertad pictórica; una vez que no ha de depender por necesidades económicas de la petición del mercado. Fermín Santos pinta, ahora sí, cambiando rotundamente de paleta, como una expresión de juvenil rebeldía, porque, digámoslo sin ambages, le da la real gana. Bendito libertinaje artístico que en Fermín Santos ha logrado, con su costosa madurez, una serie de obras de elevado valor estético... inquietantes, exuberantes en mensaje, sugerentes...pero que, en contrapartida, para quienes veníamos con nuestros escasos ahorros adquiriendo año tras año sus cuadros, se han elevado a unos precios de fábula, que hace unos años eran poco menos que incomprensibles. También estamos asistiendo a un fenómeno social en el mundillo del Arte que, aunque nos llena de satisfacción, nos duele en el corazón, porque nos roban, en nuestra propia cara, un hijo ilustre. El crítico y maestro Campoy, junto con otros críticos madrileños, han dado por llamarle "el pintor de Madrid". Señores, un poco de seriedad. ¡Yo sólo les admito, en buena lid, que le llamen el "pintor de Castilla"; porque sólo de esta manera podríamos incluir en la calificación su eterno tema alcarreño, sus tierras de Guadalajara, tierras entrañables que le vieron nacer, crecer, madurar en su caballete volante, durante más de medio siglo. Y, apurándolo más, le llamaría "pintor de la Ciudad del Doncel"; porque, en verdad, no ha habido nadie que haya pintado más rincones, más fachadas, más perspectivas de Sigüenza que el propio Fermín Santos. No en vano, he pedido ya varias veces para él al Ayuntamiento que se le conceda el nombramiento oficial de Cronista artístico de Sigüenza, y que espero sea en breve una realidad. Sin él, las fiestas de verano en honor a San Roque, ya lo he dicho mil veces, no tendría colorido. La inauguración anual de su Exposición, cada día más ambiciosa, es como el primer cohete de las fiestas de San Fermín en Pamplona. Para él se reserva con todo derecho, año tras año, la semana grande del Arte en la permanente exposición de arte de la época veraniega seguntina. El, con su menudo cuerpo de banderillero y sus modales de fraile limosnero, llena todo el amplio salón medieval del antiguo Ayuntamiento del señorío de la mitra seguntina, que un día pisara un cardenal Mendoza, un Cisneros o un artista de la talla de Vandoma, a quien nadie tiene que envidiar. Nos entristece mucho que nos lo arranquen de nuestras manos, que le llamen "el pintor de Madrid", que se cotice por tan alto que no podamos ya tener más cuadros de él prestigiando nuestras paredes, que le llamen "el nuevo Solana" o "el nuevo Goya"...; porque para nosotros, aún orgullosos de todos sus éxitos, sólo queremos que siga siendo por muchos años "nuestro Fermín Santos".
NOTA: Artículo publicado en el Semanario Pueblo, el 5 de febrero de 1975, en la sección "Firmas 75.
Sigüenza, ante los pintores "Santos".
La sala de exposiciones del Parador Nacional de Turismo "Castillo de Sigüenza", se viste de gala durante todo el mes de agosto para recibir al "Trío de color" de la familia Santos. Son tres exposiciones cada una de ellas con fuerte personalidad propia e inconfundibles, aunque nacidas de un mismo tronco, la del maestro Fermín, nuestro laureado "cronista artístico de la ciudad de Sigüenza", que dan brillantez y prestigio al bien ganado galardón de "ciudad del Doncel" y que merced a la habitual presencia del "Clan Santos", ha conseguido que el amor hacia la pintura en nuestra ciudad sea una feliz realidad, ya que en muy pocas casas seguntinas falta un cuadro o un dibujo de don Fermín o al menos de cualquier miembro de la familia Santos. Don Fermín Santos, con su planta de banderillero y ademanes de fraile limosnero, como hace veinte años yo le descubrí, creo que con acierto, nos pide permiso con humildad franciscana para entrar en nuestros hogares por el ventanal siempre evocador y sugerente de sus cuadros costumbristas, o de sus bellos rincones seguntinos o sus interiores catedralicios. Con su paleta de negros, bermellones y amarillos, con chafarrinones blancos rutilo, en la calenturienta, fantástica y goyesca vorágine de su postura "post impresionista, memental", nos canta la vida misma que tiembla en los entresijos de nuestras piedras centenarias, con olor de mieses de pan llevar, tufillo de congrio rancio y sudarina de soles de siega, cuando no de vapores de vino y escabeche de besugo de sus rincones tabernarios. En esta última exposición sus lunas de cara llena rielan hilos de plata sobre las tinieblas de sus piedras verdirrojas en competencia con los fogonazos de la luz de sodio de sus faroles. Don Fermín ha captado en fin el embrujo de las noches seguntinas con la nueva iluminación artística de la ciudad. Su hijo Antonio Santos Viana, el "Viana" artístico, con sus acostumbrados fondos acrílicos y tierras ásperas y densas de primer plano, nos evoca las escenas pueblerinas, las labores del campo, las perspectivas sobrias y cuasi desérticas de las parameras ocres y rojas de nuestros campos. Es el notario de nuestro folklore, el anotador quisquilloso de nuestros espantapájaros, nuestros postes telegráficos, nuestros árboles centenarios -viejos olmos de plazas castellanas- de nuestros pastores, que con aire de pétreos fósiles hacen guardia junto a nuestros caminos, con la sola compañía casi humana del pequeño perro y su corto rebaño de ovejas... Su hijo Raúl, el meticuloso dibujante a pincel de nuestros evocadores rincones, buscando siempre la perfección de su pintura realista, tanto que apenas le falta un adarme para ser hiperrealista; pintura amable, en fin, para tener enfrente a sí en la larga contemplación invernal de la sala de estar, junto al televisor, cuando a la intemperie rondan los "bajo cero" y uno se hace hogareño... Sigüenza, la eterna y sin par Sigüenza está enraizada en el corazón del clan Santos, y se remoza una vez más este año con sus fiestas veraniegas, al amparo de San Roque y la maternal mirada de su Santísima Virgen de la Mayor, para ser pintada con pinceles amantísimos por esta familia de pintores que bien merecen el aplauso de todos los seguntinos y de los amantes de la ciudad.
NOTA: Artículo publicado en el Semanario Nueva Alcarria, el 12 de agosto de 1983.
Fermín Santos: El pintor alcarreño del siglo XX.
Era D. Fermín en lo físico, menudo y enjuto de carnes, y en lo anímico, hombre contemplativo, de parca comunicación, atento y cortés en extremo: humilde y ajeno a las vanaglorias, -porque deseaba ser gorrión antes que cigarra-, pese a ser un gran pintor incluido entre los Cien mejores de la España actual e Ilustrísimo señor, como Hijo Adoptivo de la ciudad de Sigüenza y Abeja de Oro por la provincia; amante de su familia a la que mantuvo junto a él como padre y maestro; por eso irreverentemente, le describí algún día, con todo efecto, que tenía "planta de banderillero y ademanes de fraile limosnero". Le vimos a lo largo de los años, pintando en las callejuelas de las Travesaña, o tomando apuntes en los interiores de nuestra catedral, o gozando extasiado entre los olmos -ya perdidos- de nuestra Alameda, contemplando los cambiantes colores que marcaban el paso de las estaciones, con una carpeta de apuntes bajo el brazo, o con un libro de bolsillo entre sus manos leyendo ensayos o tratados de Filosofía, y también, en los días soleados, pintando parsimoniosamente y en silencio en el zaguán de su estudio en la calle de San Roque, escuchando el susurro de la pequeña fuente de su patizuelo. Donde bajaban a beber los gorriones, sus amigos-, sintiendo la presencia de su amada compañera de por vida, Dª Tomasa -también pintora-, primera juzgadora de sus obras, "la mujer, la madre, la compañera, la colaboradora, la silenciosa y eficaz criatura" -como dijo Faraldo-, y teniendo a sus pies su vieja y fiel perrita "Esmeralda", que hasta su muerte parecía vigilar los cuadros expuestos al sol. Y le hemos visto, en fin cientos de horas, en el interior de su estudio, revestido de su viejo y pintarrajeado guardapolvos, rodeado de cuadros y de apuntes al escaso color de una estufa de butano que apenas caldeaba un par de grados la frialdad de aquella casona de comienzos del siglo XIX. Durante muchos años le hemos admirado en los días emocionantes y alegres de las inauguraciones de sus Exposiciones, rodeados de seguntinos, veraneantes, y autoridades, de Guadalajara y Sigüenza. Era la Sala de exposiciones, en las fiestas veraniegas de San Roque, el punto de reunión anual de todos sus admiradores, que éramos muchos, y en estas fechas señaladas D. Fermín se revestía de severo traje de etiqueta y nos recibía con su habitual cortesía rodeado de toda su familia. Duelen los recuerdos, por entrañables, y no tenemos más consuelo que pensar que nos sigue contemplando desde el cielo y que está mirándonos en silencio detrás de cada una de sus maravillosas obras, cada vez que las contemplamos con entrañable cariño agradeciéndoles su arte. Una vez más, y quisiera Dios que la última, pido para su memoria que la ciudad de Sigüenza brinde una casona lo suficientemente amplia y digna para fundar "El Museo Fermín Santos". Ruego, además, a la Excma. Diputación Provincial -siempre atenta al desarrollo de las Artes-, que edite un gran "Libro de la pintura de Fermín Santos" con la copiosa documentación biográfica existente, libro que sin duda alguna dará prestigio a nuestra provincia.
NOTA: Párrafos del artículo publicado en Anales Seguntinos, Revista de la Asociación El Doncel de Amigos de Sigüenza, volumen V, t. 13, 1997, pp. 7-20.
Fermín Santos, pintor de Sigüenza.
Fermín Santos Alcalde, nacido el 18 de agosto de 1909 en Gualda (Guadalajara), está considerado en la magnífica obra de Campoy como uno de los Cien Maestros de la Pintura contemporánea. Arribó a Madrid contando 5 años y con 6 años asistió al Colegio de San Rafael, cercano a la Estación de "las pulgas" donde ya mostró si incipiente afición al dibujo; con 9 años ayudaba a su padre en su pequeña industria de jarabes y dulcerías; soportando una dura y nada alegre infancia, por lo que él mismo afirma: "Mis ojos tuvieron que ver el mundo de una manera muy distinta a los demás niños". Su temprana afición a la pintura, le lleva a ingresar primero en la Escuela de Artes y Oficios de la calle de la Palma, con el maestro Marcelino Santamaría; más tarde queda huérfano de padre a los 17 años, y ha de ayudar a su familia. Pasa los años de la Guerra Civil en Levante donde actúa de profesor de algunos pequeños lugares libre como estaba del servicio militar por hijo de viuda, casándose muy pronto, y ha de espera hasta 1940, con más de treinta años de edad, para la carrera en la Escuela Superior de Pintura de San Fernando de Madrid, que consigue con gran esfuerzo y con brillantez, estando entre los catorce elegidos de los ochenta opositores. Tiene allí como maestros a Ramón Zaragoza, a Vázquez Díaz, a Eduardo Chicharro... Vázquez Díaz, uno de sus profesores, conocedor de su penuria económica, le ayuda para obtener una beca de la Excma. Diputación de Guadalajara, que también consigue tras reñidas oposiciones, y finaliza su carrera con unos estudios que todos los profesores reconocen como brillantes, consiguiendo el premio Vázquez Díaz y matrícula de Honor. En los años 1942 y 1946, el matrimonio Santos-Viana tiene dos hijos varones, que como el padre, tienen la misma pasión por la pintura, y muy pronto conforman ese "tío de color" con que yo les califiqué, que honran a Sigüenza. Fermín Santos, es su eterno aprendizaje, sería maestro de sus hijos sólo en la pasión por la pintura, y amorosamente observa cómo le imitan, sobre todo en su laboriosidad y tenacidad, ya que, como él mismo afirma "no es maestro quien no sabe ser discípulo toda la vida". Con una laboriosidad sin límites, que caracteriza toda su actividad artística, pinta cientos de cuadros, acude a diversidad de certámenes y va obteniendo uno tras otros, premios, medallas y sobre todo el aprecio y la atención de los críticos de Arte. Son numerosos los premios y galardones recibidos en su vida; recordemos por ejemplo su Primera Medalla de Oro en el Salón de Otoño, 1981 y la Medalla de plata finalista del concurso Círculo de Bellas Artes La ciudad de Sigüenza le tributó un temprano y primer homenaje al nombrarle Socio de Honor de la Asociación Cultural "Amigos de Sigüenza" y de su "Centro de Estudios Seguntinos", del cual era miembro de número, y a continuación ya de carácter oficial, se le concede, en 1975, el nombramiento de Cronista Artístico Oficial de Sigüenza, por el pleno corporativo, a mi petición, como Teniente Alcalde y Cronista de Sigüenza. Un año más tarde, también a mi petición, el Excmo. Ayuntamiento de Sigüenza, le rinde un gran homenaje con motivo de la entrega del pergamino de nombramiento de Hijo Adoptivo de Sigüenza, con Insignia de oro, el 26 de agosto de 1976, con una Cena-Homenaje, que constituyó un éxito clamoroso de admiradores de su obra. Podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que su patria chica y su ciudad de adopción, Sigüenza, sin aguardar a homenajes póstumos, a los que los españoles estamos acostumbrados, rindió justo homenaje a su Arte singular en su justo momento de mayor reconocimiento público de su obra. Sin duda alguna, un verdadero homenaje constituyó su sepelio en la iglesia de la residencia "Padre López Novoa", el día 30 de noviembre de 1997, con la presencia de todas las autoridades provinciales y locales, todos los ex-alcaldes seguntinos, que, gracias a Dios, aún vivimos, el pueblo entero de Sigüenza y viejos amigos de Guadalajara. Finalmente, el Excmo. Ayuntamiento de Sigüenza, le concedió la Medalla de Plata y creó los Premios de Pintura "Fermín Santos", suyo fallo se celebra anualmente en la fecha de su nacimiento, y asimismo ordenó colocar una artística placa cerámica a la puerta de su estudio en la calle de San Roque con su efigie, que reza así: "Aquí pintó Fermín Santos, 1909-1997, "sus pinceles recrearon Sigüenza".
NOTA: Párrafos del artículo publicado en la Actas de VI Encuentro de Historiadores del Valle del Henares. Alcalá de Henares, 1998, pp. 747-763.
GALERÍA DE FOTOS (pertenecientes al Archivo de la Fundación Martínez Gómez-Gordo).
Exposición verano del 1970 Gómez-Gordo con Antonio Santos VIana.
Exposición del verano 1971.
HOMENAJE A DON FERMÍN SANTOS EN EL CENTENARIO DE SU NACIMIENTO.
Después de este acto, en la Ermita de San Roque y en la Casa del Doncel se inauguraron quedaban inauguradas las exposiciones con los cuadros premiados y con algunos otros más seleccionados por el jurado, así como con parte de los fondos municipales disponibles de obra del "trío del color" seguntino. A los cuadros de titularidad municipal se han añadido otros cedidos para la ocasión por particulares.
LA FIGURA HUMANA DE DON FERMÍN.
Don Fermín Santos no permanece mucho tiempo en ningún sitio y está en todas partes, dada su inquieta vivacidad. Así como es un espíritu en vibración eterna, como señalara Prados López, su cuerpo es un corcel desenfrenado que ha encontrado el movimiento continuo. Pero entra siempre en los lugares públicos silencioso y de puntillas: para no molestar. Él, que podría pisar fuerte por su gran personalidad y por el afecto que aquí se le tiene, viene siempre con afable humildad franciscana -aquellos ademanes de fraile limosnero que yo hace años señalaba- como cara opuesta a su grandeza artística y creadora. ¡Qué bien nos lo pinta el Dr. Martínez Falero, al señalarnos que es un hombre cabal, de una gran delicadeza, sensibilidad y respeto por el semejante, y que dentro de su timidez, se alberga una inusitada elegancia espiritual, esmaltada con la generosidad propia del caballero alcarreño, que contrasta con las privaciones en su infancia y juventud, como él mismo nos cuenta!
Y va siempre provisto de media docena de rotuladores negros con los que pinta y pinta figuras humanas que halla a su paso. Y las pinta en los papeles que encuentra más a mano: en una página del periódico o de la revista que lee en aquel momento, o, si la idea le viene en la duermevela de la madrugada, salta como un poseso a plasmarla en el acopio de viejas revistas que siempre tiene a su alcance. "Capto así -nos dice- imágenes, gestos o posturas ‘vírgenes' que surgen explosivamente en la cantera inagotable de mi imaginación." Y pinta así, porque es un artista ‘libre', que saborea su libertad, que no tolera encasillamientos de estilos, y lo hace como expresión de juvenil rebeldía. Sin embargo, su preocupación social es indudable; ya el Dr. Juderías dijo de su arte que estaba inspirada en una filosofía y una poética auténticamente barojiana: yo diría que entre las penumbras de sus sugerencias sociales bulle una masa humana marcada por la tragicomedia de nuestra vida.
[...] ‘Pintor raro', le llamó Campoy; ‘pintor social', le llamo yo; ‘pintor de Madrid', le llamó Campoy, ‘pintor de Sigüenza' o a lo sumo ‘de Castilla', le llamé yo. Porque Fermín Santos nació en Gualda, se crió en Madrid y maduró en Sigüenza, su Sigüenza; esa Sigüenza episcopal que él ha recreado, como señalaba Monje Ciruelo.
Visitar su campo abierto de trabajo, en la penumbra de su patizuelo donde una pequeña fuente invita a beber a los gorriones, sus amigos, en el estudio de la calle de San Roque, es vivir unas horas en un ambiente irreal. Es soñar y emocionarse con él. Su fiel esposa, Tomasa, nos espía, como entre telones, en su afán de servirle con arrobo. Falta, por desgracia, la compañía de su perrita Esmeralda [...] que sabía guardar como nadie los cuadros que Fermín sacaba al sol de la calle, pringosos aún de aceites y aguarrás [...]
Allí, en el patio, sobre un par de caballetes o sencillamente apoyados contra la pared, junto a troncas diabólicas que algún día nos tallará nuestro Fermín, se nos ofrecen las enigmáticas y misteriosas manchas que poco a poco se convertirán, sugerentes, en una obra maestra. Con frecuencia, se trata de un lienzo que fue con anterioridad paleta mezcladora de pinturas, con negros goterones, huella de un trabajo arbitrario de sol a sol. A sus pies, docenas de pinceles ruedan por el suelo mezclados con múltiples espátulas. Cuando hace falta luz del día, pasa a pintar a su rincón de los dibujos de tinta china, que realiza por docenas, incluso en sus horas de insomnio - ¿duerme alguna vez Fermín?-, y en un taburete lacado en blanco rutilo, se desparraman cientos de palillos mondadientes y media docena de frascos de tinta china; hay palillos mordidos, rasgados, doblados, retorcidos, afilados, y tres cajas más de mil palillos, para que su arte no se agote por falta de armas de trabajo. Su casa-estudio de San Roque es como una caja de Pandora: allí se puede encontrar de todo. Por el suelo, montones de libros, docenas de maletas numeradas, cientos de cuadros pintados y enmarcados; hay libros de arte por todos los rincones junto a revistas y recortes de periódicos que hablan de su pintura.
Y todos los críticos hablan con cariño de él. Hablan de su arte personalísimo; que si ‘tremendismo', que si ‘expresionismo'... pero Fermín no se deja atrapar. No se encasilla. Unos le llaman genio, otros maestro, muchos epígono de Goya, de Alenza, de Esplandiú, o de Solana... pero sospecho que muy pocos lo conocen en su intimidad con la profundidad con que yo lo conozco o creo conocerlo. Y lo palpo, le inquiero permanentemente sus porqués; le doy explicaciones de sus cambiantes estilos; [...] le valgo de espejo, a la manera psicoanalítica para que se conozca a sí mismo, y le sonsaco poco a poco toda su profunda ternura. Me asombra y me infunde también un respeto imponente ese Fermín que nunca habla, silencioso, que quiere o sabe escuchar, pero que tiene un interior volcánico que tal vez necesita de la válvula de escape de esos minutos contados que habla conmigo, y que son minutos que robo de su arte inconfundible; porque todo cuanto él quiere comunicarnos, nos lo expresa en sus cuadros. ¡Qué gran personalidad ferminiana nos acompaña en nuestra ciudad del Doncel!
Juan Antonio Martínez Gómez-Gordo Cronista Oficial y Alcalde de Sigüenza (Nueva Alcarria, 7 octubre de 1978)
GALERÍA DE FOTOS DE LA CEREMONIA.
Fotos: Sobre estas líeas, Juan Antonio Martínez Gómez-Gordo acompañado por su hijos y la lectura de su artículo en honor a Fermín Santos.
Fotos: Otros momentos del acto, durante la intervención de Soledad Herrera.
Premiados de esta XII Edición.
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JOSÉ ROMANILLOS VEGA Y EL MUSEO DE LA VIHUELA |
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CARTA DE AGRADECIMIENTO A DON JOSÉ LUIS ROMANILLOS VEGA, CON MOTIVO DE LA INAUGURACIÓN DEL CENTRO DE LA VIHUELA DE MANO Y LA GUITARRA ESPAÑOLA "JOSÉ LUIS ROMANILLOS". Sigüenza, 1 de noviembre de 2009
Estimado Maestro:
En nombre de todos los seguntinos, quiero darle las gracias por haber elegido nuestra bella ciudad castellana para albergar el Centro de vihuela de mano y la guitarra española que lleva su nombre.
Gracias por haber luchado durante tantos años para cumplir un sueño, o mejor, para pagar una deuda histórica: la creación de un centro de estudios y de exposiciones sobre los dos grandes instrumentos musicales que, como usted dijo en el acto de inauguración el pasado 31 de octubre, "son las dos grandes creaciones instrumentales que España ha entregado al mundo de forma generosa". La guitarra española es, en efecto, el instrumento musical que mejor transmite nuestra honda cultura hispana, con sus rasgados tonos árabes o sus alegres acordes de jota, de fandango o de bolero. Toda la música hispana pasa por la guitarra e imagino que gran parte de nuestro legado musical pasa por la vihuela. Ahora Sigüenza se ha vuelto el corazón palpitante de nuestro instrumento nacional y con bordones pulsados como campanas deberíamos llamar a júbilo a todo el que venga a visitarnos.
Esta tierra castellana, a veces áspera y fría, ha sabido conquistar el corazón de muchos artistas por sus luces y sus colores. Cuando le escuchaba a usted hablando de todas sus andanzas por el mundo, me preguntaba por qué habíamos tenido nosotros la fortuna de que "la golondrina sin alas viniera a anidar en nuestros tejados". Después de reflexionar brevemente, creo que he encontrado una respuesta. Las tierras de nuestra comarca, Guijosa, Sigüenza y tantos otros pueblos mimetizados con sus parajes naturales, poseen ese sosiego, ese silencio que la música necesita para tomar vida. Quiero suponer que usted y su amable esposa han encontrado el silencio sonoro de la naturaleza necesario para cualquier creación. Imagino el sonido de la madera lijada y el timbre deslumbrante de la primera cuerda que ajustan sus manos de artesano. Ese proceso necesita que el ajetreo humano se acalle y no hay mejores tierras que estas para recuperar ese silencio apacible que cura y embelesa. Aquí en estas tierras se canta bien y se vive la música. Sigüenza ha tenido orfeón y banda municipal, escuela de dulzainas y Rondalla de bandurrias y guitarras; tenemos escuela de música en el municipio y es raro encontrar a un vecino que no sepa cantar alguna tonada. El seguntino abarrota las salas municipales o las parroquias cada vez que se organiza un concierto y siente verdadero gozo al cantar sus villancicos tradicionales o sus sanjuaneras. Somos gentes de música y nos enorgullece acoger el nuevo museo instalado en la Casa del Doncel, por cesión de la Universidad de Alcalá.
Permítame también mostrar mi alegría por algo que sólo usted parece haber conseguido, quizá por el encanto de sus historias o por su pasión por la guitarra; no sé cuál pudo ser la causa, pero ha sabido aunar a las instituciones políticas y culturales de nuestro entorno como nadie lo había hecho en muchos años. Quiero transmitir mi enhorabuena a los políticos que han tenido la sensibilidad para escucharle y la fuerza para sacar este proyecto en estos tiempos tan difíciles. Gracias a la Diputación de Guadalajara, a la Consejería de Cultura de la Junta de Comunidades de Castilla La Mancha, a la Universidad de Alcalá y al Ayuntamiento en pleno, representado por su Alcalde. Todas las personas que los representan nos dan un motivo de alegría y de esperanza por haber promovido la creación de este centro. Sin duda, han sabido reconocer su valor y crear un nuevo motivo para visitar la ciudad y un nuevo empuje para todos los empresarios y vecinos que apuestan por el desarrollo turístico de Sigüenza. La Fundación Martínez Gómez-Gordo quiere unirse a todos en esta celebración porque la defensa de nuestro patrimonio cultural, folclórico y humano es uno de sus cimientos.
Estimado Maestro, gracias de nuevo por su paciencia durante estos años y por haber sabido reconocer la valía de estas tierras y el amor por la música de sus habitantes. Considere que Sigüenza es un cofre de piedra labrada donde usted deposita esta perla. Espero que los seguntinos estemos a la altura del regalo que se nos ofrece.
En nombre mi familia, reciba nuestro afecto y agradecimiento,
Miriam Martínez Taboada Patrona de la Fundación Martínez Gómez-Gordo.
LA SOCIEDAD DE LA VIHUELA
Estos objetivos se llevan a cabo mediante la organización de conciertos, cursos, encuentros y congresos, así como a través de la edición de publicaciones especializadas.
La Sociedad agrupa a más de 200 socios, intérpretes, investigadores y constructores relacionados con la vihuela y los instrumentos históricos de cuerda pulsada, entre ellos reconocidos profesionales como Hopkinson Smith, Juan Carlos Rivera, Juan Carlos de Múlder, John Griffiths, Juan José Rey, Cristina Bordas, Antonio Corona-Alcalde, Gerardo Arriaga, Francisco Hervás, Luis Robledo y Carlos González. Igualmente forman parte de la Sociedad importantes instituciones culturales tanto de España como del resto del mundo (centros de documentación musical, bibliotecas, conservatorios, museos de la música, ...).
Desde su fundación, la Sociedad ha desarrollado una intensa actividad. Destacamos los siguientes eventos:
En lo que se refiere a los conciertos pudimos contar con prestigiosos intérpretes como Robert Barto (laúd barroco), Ariel Abramovich (vihuela), y el ensemble formado por Juan Carlos de Mulder, Ramiro Morales, Fernando Serrano y Josías Rodríguez (laúdes renacentistas y vihuelas).
Las conferencias estuvieron a cargo de Jesús Jiménez (del Centro de Documentación Musical de Andalucía), Francisco Roa, José Luis Romanillos y Carlos González.
Los conciertos estuvieron a cargo de Paul O.Dette (laúd renacentista); el dúo formado por Carlos Mena (contratenor) y Juan Carlos Rivera (vihuela); Michel Cardin (laúd barroco); Alfred Fernández (vihuela); Jesús Sánchez (guitarra renacentista y barroca), y el grupo compuesto por Jeni Melia (soprano), Christopher Goodwin y Hugo Soeiro (laúdes).
El congreso, coordinado por Francisco Roa, contó con la participación de Pepe Rey, Luis Gásser, John Griffiths y Christopher Goodwin.
En el año 2007 el encuentro se organizaró en Valencia, con el fin de conmemorar el 500 aniversario del nacimiento de Luis Milán, autor del primer libro de música para vihuela publicado en España: Libro de música de vihuela de mano intitulado el Maestro.
Los conciertos estuvieron a cargo de Pedro Alcácer (vihuela); Mª del Carmen Jiménez (vihuela); Maike Burgdorf (vihuela); Ramiro Morales (Archilaúd); y el trío formado por Sara Rosique (soprano), Anibal Soriano (laúd y vihuela) y Pablo Soriano (viola).
El congreso contó con la participación de Francisco Roa, Luís Robledo, Vicent Escartí, Rosa Isusi, Greta Olson y Luís Gásser
En 2008, la Sociedad de la Vihuela celebro su cuarto encuentro anual en Córdoba; el encuentro comenzó en la Casa Góngora a las 18.30h. con la presentación de la edición facsimilar del libro de vihuela de Luis Milán, El Maestro, Valencia 1536. Se ofreció un concierto de tiorba a cargo de Rodrigo Jarabo y una conferencia de José Luis Pastor sobre Los instrumentos medievales de cuerda pulsada a las 17h. En el Salón de Mosaicos del Alcázar de los Reyes Cristianos participo Claire Antonini ofreciendo un concierto de laúd francés de 11 órdenes. Igualmente participaron Peter Martín, con un concierto de laúd y guitarra; Dolores García y José Luis Pastor interpretando música medieval para voz e instrumentos de cuerda pulsada. Las conferencias fueron a cargo de José Luis Romanillos. Creación del Centro de la Vihuela española y la Guitarra española en Sigüenza y Sebastián Nuñez hablando sobre La Vihuela de 5 órdenes del S. XV, a las 17h. En encuentro finalizo con la Orquesta Barroca Morales con la ópera Dido y Eneas de Henry Purcell. Además durante esos días la Casa de Góngora acogio la exposición La Vihuela y Muestra de violeros y constructores de instrumentos musicales.
http://www.sociedaddelavihuela.com/index.htm |
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